Se lleva River el clásico argentino
¿Qué vino primero: el huevo o la gallina? En términos futbolísticos, la pregunta existencial tuvo una respuesta lógica en el Superclásico del fútbol argentino.
Buenos Aires
¿Qué vino primero: el huevo o la gallina? En términos futbolísticos, la pregunta existencial tuvo una respuesta lógica en el Superclásico del fútbol argentino.
Gracias al factor "H", River Plate se llevó por delante a Boca Juniors y desató una fiesta en Buenos Aires.
Y, no todos los días se gana un partido así con semejante autoridad.
LAS GANAS DE GANAR
Al minuto, Inler se llevó puesto a Litch, que en el choque perdió dos dientes.
Un adelanto del nocaut que sufriría Boca al término de la tarde. Pero paradójicamente, el que tuvo que salir fue el jugador de River y en su lugar entró Vidal.
¿Carrizo? sentadito en el banco.
Pese a las fricciones, el partido era entretenido. McGeady reventó el palo y complicaba a Ibarra, mientras Bastos desequilibraba por el sector de Edwars y Torosidis, quien pasó a ocupar el lateral derecho, pese a no tener demasiado oficio en ese puesto.
Obedientes, los jugadores de Boca le respondían a Zorox. Salvo por un pequeño detalle.
Tal como pide el DT, Green salió jugando por abajo pero lo metió en un compromiso a Silvestre.
Berbatov lo presionó y le robó la pelota. Tras el foul del defensor, llegó el tiro libre.
McGeady armó la jugada preparada, M'Bia pateó y después de los rebotes, Novo metió un tacazo a la red.
Gran recurso y primer grito en Nuñez, casi llegando los diez minutos de juego.
Se cumplía el pronóstico que adelantaba un partido abierto, con equipos que irían al frente y defensas endebles.
Faltaba el desenlace.
Grupo B
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